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Historia del pádel: de Acapulco 1969 a las pistas de La Barrosa

De un jardín de Acapulco al Marbella Club y de ahí a Chiclana: así llegó el pádel hasta nuestras pistas, con el mar de fondo.
Pala de pádel y pelota sobre la pista, imagen sobre la historia del pádel en el Club La Barrosa

La historia del pádel no empieza en una pista de club ni en un torneo oficial: empieza en el jardín de una casa de Acapulco, en 1969. Más de 50 años después, ese mismo juego se escucha cada tarde en las pistas del Club La Barrosa, en Chiclana, con el mar de fondo.

La historia del pádel empieza en un jardín de Acapulco

La historia del pádel arranca en 1969: el mexicano Enrique Corcuera quiso una pista de tenis en su casa de Acapulco y no tenía sitio. Así que hizo otra cosa: redujo las medidas hasta los 20 por 10 metros y cerró el espacio con paredes, de modo que la pelota siguiera en juego después de rebotar.

Esa solución doméstica fue el punto de partida de la historia del pádel. Un deporte nacido de una limitación de espacio que, sin pretenderlo, inventó lo más divertido del juego: la pared como compañera de equipo.

Alfonso de Hohenlohe trajo el juego a Marbella

El siguiente capítulo de la historia del pádel se escribe en España. Alfonso de Hohenlohe conoció el invento en casa de Corcuera durante sus estancias en México y, en los años 70, se lo trajo consigo a la Costa del Sol.

En 1974 levantó las dos primeras pistas en el Marbella Club, y de ahí el juego saltó al resto del país. Desde esas mismas pistas marbellíes el pádel cruzó también el Atlántico hacia Argentina, de la mano del argentino Julio Menditeguy, socio del club.

España es hoy el segundo país del mundo con más jugadores

Ese doble salto explica el mapa actual del deporte. España es el segundo país del mundo con más jugadores de pádel, solo por detrás de Argentina, el otro destino al que llegó desde Marbella.

Visto así, la historia del pádel en España no es la de una moda reciente. Es la de un deporte que lleva más de medio siglo entre nosotros y que se ha ido instalando, club a club, en la rutina deportiva de miles de personas.

Cada tarde en La Barrosa se escribe un capítulo más

Lo bonito de la historia del pádel es que sigue en marcha. En nuestras pistas de La Barrosa se juega con la misma pasión que en aquel jardín de Acapulco: partidos entre amigos, parejas que se conocen desde hace años, gente que acaba de empezar y ya no suelta la pala.

La historia del pádel se sigue escribiendo en cada punto, en cada bandeja mal salida y en cada partido que se alarga porque nadie quiere irse. Aquí tiene, además, un escenario difícil de igualar: el mar de fondo y el pinar alrededor.

Tenis, pádel, pickleball y piscina en un mismo recinto

Vista aérea de las pistas de tenis, pádel y pickleball y la piscina del Club La Barrosa en Chiclana

Visto desde el cielo, el club se entiende mejor. Las pistas de tenis, las de pádel, las de pickleball y la piscina se integran en un entorno único en Chiclana, rodeadas de pinos y a un paso de la costa.

Un oasis de deporte, desconexión y buen ambiente donde cada día parece verano, y donde la historia del pádel convive con las otras disciplinas que llenan el recinto durante todo el año.

Preguntas frecuentes sobre la historia del pádel

¿Quién inventó el pádel?

El mexicano Enrique Corcuera, en 1969, al adaptar una pista de tenis al espacio que tenía en su casa de Acapulco y cerrarla con paredes.

¿Por qué la pista mide 20 por 10 metros?

Porque esa fue la medida que Corcuera pudo encajar en su jardín, y se mantuvo como estándar cuando el deporte empezó a extenderse.

¿Dónde se jugó al pádel por primera vez en España?

En Marbella. Alfonso de Hohenlohe construyó allí las dos primeras pistas del país, en el Marbella Club, en 1974.

¿Cómo llegó el pádel a Argentina?

Desde Marbella. Julio Menditeguy, socio argentino del club, se llevó el deporte a su país, donde hoy hay más jugadores que en ningún otro sitio.

¿Hace falta experiencia para jugar en el Club La Barrosa?

No. En las pistas se cruzan jugadores de todos los niveles, desde quien compite en circuitos hasta quien coge la pala por primera vez.

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